La música. ¿Nunca se les puso la piel de gallina escuchando una simple canción?. Cada vez que escucho una voz, un instrumento, una canción, algo que despierte algún sentimiento en mí puedo llorar. Llorar o reír, y a veces, reír hasta llorar. Está en mi sangre, o en mi alma, supongo. Me encanta escucharla tanto como hacerla y no me importa si la hago bien o mal, si les gusta o no (bueno, si me importa), lo que más me importa es poder sentirla y algún día poder hacer que las personas la sientan de la misma manera que yo.
¿Cuántas veces regalamos una canción? ¿Alguna vez le dedicaste una simple frase a una persona especial? ¿Sentiste cómo todos tus sentimientos eran compartidos con esa persona? Todo esto conforma la música, o al menos de ese punto lo veo yo.
Wachiturros, Justin Bieber, Rock, Pop, Salsa, Cumbia, no importa. Cada uno vive la música a su manera, lo importante es poder sentirla y encontrar, de esa manera, el tipo de música que te identifica.
La música es el arte que sale de la inspiración del alma y yo la transmito con mis dedos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario