Parece una locura... Yo pensaba que para que un perro sea tu mejor amigo tenías que estar extremadamente solo en el mundo, pero no es así. La lealtad que te puede ofrecer un perro es inigualable. Ellos te aman sin exigir mucho a cambio. Me sorprende como un animal puede ser feliz teniendo tan poco y nosotros teniendo todo eso y mucho más nos preguntamos diariamente: ¿Por qué no soy feliz?. A mí, mi perro me hace sentir especial y quienes tengan perros o otra mascota supongo que me entienden. Cada vez que llego a casa sé que él va a estar desde el otro lado de la puerta esperándome para recibirme con un gesto alegre. Salta, va a buscar su pelota, vuelve y le hago unos mimitos y se ríe demostrándome lo feliz que es. -ya sé, ya sé, los perros no se ríen, pero... es feliz.-.
Me gustaría que la vida de los humanos, en ese sentido, sea más parecida a la de un perro. Dar amor sin esperar recibir algo a cambio y que a pesar de algunos problemas que puedan llegar a existir, ser felices. Veamos la mitad del vaso medio lleno. Seamos más positivos (como Bob Esponja).
Crónica: El mejor amigo del hombre, hasta el final.
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