jueves, 8 de diciembre de 2016

"Aquel día que cambió un poco mi rumbo no estaba escrito con diferente tinta ni pintado con colores mágicos, no hablaba de eufóricos y apasionantes cuentos de amor ni tampoco de desdichosas tragedias, y quizás ésto fue lo que lo hizo tan particular. 

Fue un día común, que no le avisó a nadie, que se fue sin pedir permiso, que intentó pasar desapercibido y aún así, pude verlo; porque dejó una huella en mí, una de las buenas. Durante esas horas transcurrieron historias de las que en algún momento me voy a olvidar, perdiendo otra vez mi batalla contra mi memoria, pero quiero inmortalizarlas porque si hay algo de lo que estoy segura, es que se lo merecen. Lo sentí como si estuviese cruzando un puente, una calle, una línea; como si en aquel momento comenzaría a existir un espacio temporal que separe, afortunadamente, dos extremos. En uno estaba mi pasado, no tan feo ni demasiado perfecto, pero con ganas de desaparecer, y en el otro, vos. 


Sin querer un día empecé a quererte, resignada de que el destino te ponga en perpendicular, cruzándote a cada paso y recordándote a cada instante. Sin querer un día nos encontramos en un parque y alguna pregunta casual atravesó nuestros labios, ardiente por responderse. Sin querer te respondí, sin pensarlo demasiado. Hasta este punto nuestra historia no era más que un rejunte de casualidades, vacías de intención y con sobrantes de puntos suspensivos. Pero fue intencionalmente que te elegí, y ya no fue queriendo sino queriéndote.


Ese espacio en el calendario no daba más final que las doce, no podía extenderse y tampoco tendría por qué hacerlo, simplemente terminaría, como todos los demás, y daría espacio a uno nuevo. Quizás mejor, quizás no. Qué importa. Si total, yo, con ese día y sólo con ese, fui feliz, y lo soy también en mi presente con sólo recordarlo."


Releer borradores puede llegar a ser un grave error. No reconozco a quien escribió estas palabras, pero pareciera ser que fui yo. Pareciera ser que yo fui yo. Una pena no haberme dado cuenta de que iba a dejar de serlo, le habría hecho escribir a este yo-pasado muchas otras lindas historias. Suerte de haber rescatado una. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario