¿Cuándo fue el día en que se dejaron de valorar las sonrisas? Ya hasta le llaman irrespetuoso a aquel que se ríe en un momento inadecuado. Sin embargo, no existe cosa tan seria que no pueda decirse con una sonrisa. No hablamos de esas sonrisas falsas, esas que las personas muestran para ocultar sus penas, no hablamos de una careta. Yo llamo sonreír a esa arma con la que contamos todos y cada uno de nosotros para defendernos del dolor. Puede que no lo mate, puede que el llanto siga queriendo entrar y puede que al final logre violar la cerradura, ya que sonreír no va a solucionar todos nuestros problemas; simplemente nos ayudará a sentirnos mejor.
"La única manera de transmitir amor es sonreír". Me lo dijeron unas personas muy importantes para mí. Suelo ser muy emotiva y ponerme a llorar a la primera palabra que choca contra mi centro, pero esta vez supe que llorar no es una manera de transmir emociones. Sonreír, en cambio, sí lo es.
Empezar a contagiar sonrisas es el último y más importante paso para llegar a ser feliz. Así como mi sobrina de unos pocos meses sonríe y me hace sonreír, hagámoslo nosotros.
“Son necesarios cuarenta músculos para arrugar una frente, pero sólo quince para sonreír.” Swami Sivananda
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