Te fuiste de un segundo para el otro borrando detrás todas tus huellas.
Escribo mirando por la ventana como quien está en busca de inspiración, tratando de crear alguna historia que represente un poquito lo que fue la nuestra, buscando quizás que entres a mi blog a leerme o simplemente desahogarme de todo esto que tengo atravesado en la garganta.
Los días pasan apurados, por suerte; parece que se dieron cuenta que necesito borrar rápido estos últimos momentos de mi vida, desde que te fuiste caminando por la puerta de mi casa sin saber que iba a ser la última vez que iba a poder mirarte a los ojos.
No fueron años desperdiciados, o al menos eso me hace pensar saber que no quiero sacármelos de encima. Temí siempre por este momento, porque sabía que las relaciones nunca duran para toda la vida, y me imaginé en este delirio de la soledad una y otra vez. Debo decir que es mucho mas fácil de lo que parecía; o quizás es porque lo comparo con seguir en el infierno de lo que habría sido nuestra pareja después de tantos quilombos, y sí: estar sola está bien, o por lo menos es mejor que eso.
Hace mucho tiempo que me había desenamorado de vos, pero supiste ser el compañero que necesité al lado mío en el peor momento y eso hizo que la decisión final no llegara nunca. Mezclé amistad con amor, sin dudas. Lo que necesité de vos fue tu compañía, pero no tus promesas - y menos mal, porque las hubieses roto a todas -.
Fuiste lo justo y necesario para darme el empujón que necesitaba para despegar. Hoy soy mejor, aunque un poquito más destruida por dentro, y debo admitir que eso es consecuencia de tantos años juntos.
Aún no me queda claro si lo logré gracias a vos o a pesar tuyo, lo que sí entiendo a la perfección es saber distinguir entre las huellas que dejamos y el futuro que nos espera. Separados, pero ilimitado. El techo lo ponemos nosotros.
Fuiste lo justo y necesario para darme el empujón que necesitaba para despegar. Hoy soy mejor, aunque un poquito más destruida por dentro, y debo admitir que eso es consecuencia de tantos años juntos.
Aún no me queda claro si lo logré gracias a vos o a pesar tuyo, lo que sí entiendo a la perfección es saber distinguir entre las huellas que dejamos y el futuro que nos espera. Separados, pero ilimitado. El techo lo ponemos nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario