Escapo a tus declaraciones porque temo que mis respuestas coincidan a la perfección con lo que buscás escuchar. Me reprimo a diario de contarte mis sensaciones porque sé que me vas a decir que vos también sentís lo mismo. No necesito que me cuentes qué te genera lo que estamos viviendo porque yo lo estoy viviendo al lado tuyo.
Tenemos miedo, sin dudas. Sabemos que a cada beso que nos damos lo único que logramos es alimentar un sentimiento que deberíamos estar minimizando en vez de darle el lugar que le damos. Pero se hace muy difícil seguir las reglas cuando en cada mimo que nos hacemos sonreímos como dos nabos, queriendo pausar el tiempo y quedarnos para siempre.
No nos decimos nada porque ya sabemos todo. Lo que no sabemos es si nos la vamos a jugar por esto que nos pasa o si vamos a seguir escapándonos.
De última nos escapamos juntos, no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario